El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente, a excepción de los tumores de piel no melanomas. Aproximadamente una de cada ocho mujeres lo tendrán
 La realidad es que Una o dos células cancerígenas no le hacen daño a nadie, pero si se juntan miles y millones ya forman un tumor y puede ser detectado por una mamografía. La rapidez de esas células dependerá de tu cuerpo y estilo de vida, pero se calcula que puede ser desde 25 días a 1.000 o más (Growth of 78 recurrent mammary cancers. Quantitative study. Cancer). En otras palabras, pueden ser un par de años o 100 años. Dónde te sitúes dentro de esta escala dependerá en parte de tu estilo de vida. Gracias a las autopsias se sabe que el 39% de las mujeres ya tienen células cancerígenas creciendo en sus pechos, demasiado pequeñas para ser detectadas por las mamografías (Tumor growth rate and prognosis of breast cancer mainy detected by mass screening. Jpm J Cancer Res) Estudios en autopsias demuestran que al menos un 20% de las mujeres de edad entre 20 y 54 años que mueren en accidentes de coche tienen un cáncer de mama “oculto” formándose dentro de ellas (Nielsen M, Breast Cancer and atypia among Young and middle aged women: a study of 110 medicolegal autopsies. Br J Cancer. 1897).. Esta es la razón por la que no debes esperar a ser diagnosticada para emprender la acción y empezar un estilo de vida saludable. ¡Debes empezar hoy!
 Por todas estas razones, TODAS necesitamos adoptar una dieta y un estilo de vida que sirva como escudo para prevenir. La buena noticia es que siempre puedes ralentizar o evitar el crecimiento de células cancerígenas. En pocas palabras, puedes morir con tus tumores pero no morir por culpa de ellos. ¿Cómo?
5  consejos científicamente comprobados que ayudan a prevenir
1. Más fibra: Una ingesta inadecuada de fibra también es un factor de riesgo para el cáncer de mama. Investigadores de la Universidad de Yale encontraron que las mujeres que consumían más de 6 g de fibra soluble todos los días (el equivalente a una taza de alubias), tenían un 62% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama en comparación con las que consumían menos de 4 g. Las mujeres de este estudio no conseguían la fibra de suplementos, sino de la comida. Pero esto también evidencia que estas mujeres consumían más alimentos del reino vegetal, ya que la fibra como ya sabes solamente viene en el reino vegetal, así que la fibra no es el único factor de prevención. La conclusión es que “incrementar la fibra al consumir cereales y legumbres significa que se reduce el consumo de alimentos de origen animal” (Dietary intake and risk of breast cancer by menopausal and estrogen receptor status, Eur J Nutr. 2013). En otras palabras, no es solamente lo que estás comiendo sino lo que NO estás comiendo. La razón por la cual un alto consumo de fibra está asociado con menor probabilidad de cáncer de mama es porque en lugar de comer chorizo estás comiendo alubias.  El mayor análisis sobre estudios de cáncer de mama concluyó lo siguiente: existe un menor riesgo de cáncer de mama asociado con un mayor consumo de alimentos con vitamina C y antioxidantes como frutas y verduras, y un mayor riesgo asociado con la ingesta de alimentos altos en grasas saturadas (lácteos, carne y alimentos procesados). De acuerdo con todos estos estudios, cada 20 g de fibra adicionales al día están asociados con un 15% menos de riesgo de cáncer de mama (Dietary factors and risk of breat cancer: combined analysis of 12 case review case control studies. Am J Clinic Nutrition.2013). Por desgracia, la persona promedio consume menos de 15 g de fibra al día (solo la mitad de lo recomendado). Sin embargo, una persona que tiene una dieta saludable basada en cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, consigue entre 37-60 g de fibra (A very low fat of vegan diet inceases intake of protective dietary factors  and decreaes intake pathogenic dietary factors.J Am Diet Assoc.2008) ¿Cambiamos la carne por las lentejas?
2. Reducir alimentos animales al carbon o quemados que forman   aminas heterocíclicas (HCA) 
 Los científicos se dieron cuenta y encontraron una relación entre el consumo de animales fritos con el daño al ADN del tejido interior de los pechos de las mujeres (Dietary intake of meatand meat derived HCA and their correlation with DNA in female breast tissue. Mutagenesis.2009), del tipo de daño que puede desencadenar mutaciones genéticas que acaben en cáncer de mama (DNA adducts, DNA repairgenotype/phenotype and cancer risk. Mutat. Res.2005). Las HCA, al parecer, inician y promueven el crecimiento del cáncer. Se descubrió que el PhIP, que es el HCA más común en animales cocinados, tenía un potente efecto estrogénico, alimentando así el crecimiento de células cancerígenas. Pero esos estudios, si se leen, eran en placas de Petri, así que, ¿cómo sabemos que estas sustancias tóxicas entran en los canales del pecho? Bueno, no lo sabíamos hasta que unos investigadores midieron los niveles de PhIP en la leche maternal de mujeres que no fuman (las HCA también se producen al fumar) (Detection ph PhIP in the milk of heathy woman. Chem Res Toxicol.2001). En este estudio encontraron que la leche de las mujeres que comían carne tenían una concentración suficientemente alta como para potenciar el crecimiento de células cancerígenas en la mama. No se encontraron restos de PhIP en la leche de mujeres vegetarianas (Mismo estudio).
Tu cuerpo elimina estas sustancias de una manera eficiente, ya que los niveles de PhIP pueden bajar hasta cero si no consumes animales (Formation of of mutagenic HCI aromatic amines in hair: a validation study. Chem Res Toxicol.2009). Así que si practicas un “lunes sin carne”, los niveles de estas sustancias tóxicas serán casi indetectables el martes por la mañana. Por desgracia, la mayor fuente de HCA proviene de los cigarrillos, y los niveles de HCA en vegetarianos que fuman es similar al de los consumidores de carne que no fuman (Effects of diet on serum albumin and hemoglobin adducts oh PhIP in humans. Int Jour Cancer 2000)
3. Consume semillas de lino/ linaza 
Los lignanos son fitoestrógenos que eliminan el exceso de estrógenos que produce o ataca a tu cuerpo (una de las causas de los cánceres hormonales, como mama y próstata). Las semillas de lino no contienen lignanos en sí, sino precursores, que serán activados en tu intestino por bacterias buenas. En placas de Petri, los lignanos suprimen la proliferación de células de mama cancerígenas (Antiproloferative activity of lignans against the breast carcinoma cell lines MCF 7 and BT 20. Arch Gynecol Obser.2012). En 2011, el Instituto Nacional para el Cáncer de EEUU hizo un estudio con 45 mujeres con un alto riesgo de cáncer de mama (tenían biopsias sospechosas o ya habían sufrido de cáncer de mama), y les dieron el equivalente a dos cucharadas de semillas de lino molidas todos los días. Biopsias de tejido de sus pechos fueron analizadas antes y después del estudio, que duró un año. Cuando terminaron, se dieron cuenta de que todas las mujeres habían mejorado y un 80% habían bajado sus niveles de Ki-67, un indicador de una mayor proliferación de células cancerígenas (Reduction in Ki-6/ in bening breast tissue of high-risk women with the lignan secoisolariciresinol diglycoside. Cancer Prev Res.2013). En el caso de ya tener cáncer de mama, al parecer niveles altos de lignanos en la sangre significan que vas a vivir más tiempo (Serum enterolctone levels and mortality outcome in woman with early breast cancer. Breast Cancer res treat. 2010), y la razón es que comer semillas de lino incrementa los niveles de endostatina, una proteína que ayuda a tu cuerpo a reducir el suministro de sangre hacia los tumores (Tamoxifen and flaxseed alter angiogénesis regulators in normal human breast tissue in vivo. Plos One.2011)
4. Reduce el consumo de alcohol 
En 2010, la sección de la OMS encargada de informarnos sobre los factores de riesgo del cáncer clasificó formalmente al alcohol como un cancerígeno para el ser humano (IARC. Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans. Vol 96, Alcohol consumption  and Ethyl Carbamate. Lyon France: International Agency for Research on Cancer, 2010). En el 2014, clarificó su posición al afirmar que en lo que respecta al cáncer de mama, ninguna dosis de alcohol es segura (World Cancer Report 2014). Se estima que cada año en todo el mundo casi 5.000 muertes por este cáncer son atribuibles al alcohol. El cancerígeno no es el alcohol en sí, sino el desecho que se forma al consumirlo, el acetaldehído, que empieza a formarse en la boca en cuanto das el primer sorbo. Experimentos han demostrado que con tan solo mantener un trago de alcohol en tu boca por 5 segundos antes de escupirlo provoca la producción de niveles potencialmente cancerígenos de acetaldehído que se mantienen activos por más de 10 minutos (A single sip of strong alcoholic beverage causes exposure to carcinogenic concentrations of acetaldehyde in oral cavity. Food Chem Toxicol. 2011). Entonces, ¿qué pasará cuando ingieres el alcohol y se queda rodando por tu sangre durante horas o días? Nada bueno, te lo aseguro.
5. Cambiar la leche de vaca por bebidas vegetales ¿Sabías que la industria de los lácteos ha gastado más de 1 billón de dólares en publicidad para vendernos la idea de que la leche de vaca es algo natural y bueno para el ser humano? Pero, ¿lo es? Piénsalo, somos la única especie que consume leche después de la época de lactancia, y en mi opinión es poco natural beber la leche de otra especie. Todos los productos de origen animal contienen hormonas esteroides sexuales, como el estrógeno, y además hoy tenemos vacas “mejoradas” a las que se ordeña a lo largo de su embarazo, cuando los hormonas reproductivas se encuentran particularmente altas (1) . Estas hormonas, que se encuentran también en la leche ecológica, juegan un papel importante en problemas hormonales como el acné y la pubertad prematura (2), y en lo respecta al cáncer, al parecer tiene que ver con las hormonas del crecimiento (3). La naturaleza diseñó la leche de vaca para que la ternera crezca cientos de kilos en sus primeros meses. Si toda la vida estamos expuestos a estas hormonas de crecimiento, no es de sorprender que haya una relación entre el consumo de lácteos y cierto tipo de cánceres (4). Los investigadores en Harvard han anunciado su preocupación, ya que las hormonas y otros factores de crecimiento de los lácteos precipitan el crecimiento de tumores sensibles a hormonas (5). Un conjunto de 14 estudios ha demostrado que al verter leche ecológica en placas de Petri (para excluir las demás hormonas que ya se añaden a las vacas convencionales), en células cancerígenas de próstata, se estimula su crecimiento y proliferación en más de un 30%. En contraste, la leche de almendra suprimía su crecimiento en un 30% (6). La Universidad de Harvard y la de Cornell han suprimido ya los lácteos de su plato ideal, diciendo que no hay evidencia de que los lácteos protejan contra la osteoporosis y sí hay evidencia de que incrementan el riesgo de cáncer de próstata y de ovario (https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/calcium-full-story/).
Los alimentos que ayudan con la prevención. Decenas de estudios han demostrado que estos alimentos tienen un efecto preventivo 
Crucíferas
Melocotón
Semillas de lino
Té verde y matcha
Nueces
Legumbres