bea-sobre-miMe llamo Beatriz Larrea, nací en México D.F., pero desde que cumplí 23 años he vivido en otras ciudades como París, Ginebra, San Diego, Nueva York y, ahora, Madrid. Las experiencias vividas en lugares tan diferentes me han permitido adquirir una visión más amplia y profunda sobre el deterioro nutricional, el sobrepeso y el estilo de vida en los países occidentales.

Estoy licenciada en Historia por la Universidad Iberoamericana de México D.F. De ahí pasé a Nueva York, donde durante 2 años estudié un Master en Relaciones Internacionales, con especialización en el medio ambiente. Fue en este tiempo cuando me di cuenta de que el deterioro de nuestro planeta y el cruel trato que se le da a los animales están fuertemente ligados a la industrialización de los alimentos por el tipo de dieta que impera en Occidente (exceso de carne, Fast food, uso de químicos…). Y no sólo deterioramos el planeta, sino también a nosotros mismos. Estamos cavando nuestras propias tumbas salvo que en lugar de con un pico y una pala, con un tenedor y un cuchillo.

Por estas razones, decidí ampliar mis estudios hacia el mundo de la nutrición, para lo que me certifiqué como Holistic Health Coach en el Insititute for Integrative Nutrition de Nueva York, complementándolo a continuación con el certificado de estudios en Plant Based Nutrition en la Universidad de Cornell (Ithaca, NY) y de Sports and Nutrition en Londres. Desde entonces, me dedico profesionalmente como Health Coach a mis grandes pasiones: la nutrición, la salud, ayudar a la gente a sentirse y verse mejor y, lo más importante, evitarles enfermedades degenerativas en el futuro.

Ahora, quiero introducir e inculcar en los ciudadanos españoles estos innovadores conceptos, como el health coaching y la Nutrición Holística (en 2017 obtendré el título de Nutricionista Holística por la Escuela Canadiense de Nutrición Natural), que han cambiado para mejor la vida de millones de personas en todo el mundo. ¿Quieres ser el próximo o la próxima?

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Estudios

  • Licenciatura en Historia, Universidad Iberoamericana, Cuidad de México, México

  •  Master en Relaciones Internacionales, New School University, Nueva York , NY

  •  Certificado como Holistic Health Coach y Natural Health Professional, Institute for Integrative Nutrition, Nueva York, NY

  •  Certificado en Plant Based Nutrition and Disease of Affluence, Cornell University, Ithaca, NY

  • Nutrición y Dietética: Evolución de los Conocimientos y Últimas Perspectivas, Universidad Complutense, Madrid, España

  •  Sports Nutrition Expert, Institute for Optimum Nutrition, Londres, Reino Unido.

  • Nutrición Holística, Canadian School of Natural Nutrition, Toronto, Canada (2014-2017)

¿Qué propongo?

Una vuelta a la alimentación natural

Un estilo de vida sano, basado en los alimentos que nos proporciona la naturaleza. Que te haga sentir bien por dentro y por fuera, siguiendo un método sencillo y delicioso. ¿A que no suena complicado? Ya hay demasiada confusión en la nutrición, en la dietética y en la salud. Regresemos a la alimentación para la que está diseñado nuestro organismo. Sé el cazador y recolector del siglo XXI. Vota por lo ecológico y local.

Una búsqueda de la verdad

El mundo de la nutrición cambia constantemente, lo cuál aunque tiene su lado bueno, también trae consigo una avalancha de información, teorías, consejos y dietas milagro sin ningún rigor ni fundamento científico. Y todos nos dicen que son lo mejor, lo más sano y lo que más adelgaza, confundiéndonos y convirtiéndonos en víctimas del marketing. Por esa razón, quiero que aprendas a distinguir qué es mentira, y qué es verdad.

Un cambio de actitud

Lo que intento hacer, a través de mi web, de mis cursos y de programas personalizados, es poner en términos claros y sencillos lo que puedes hacer para optimizar tu salud y que así te sientas y te veas mejor. Y no mediante dietas milagro, que son sólo temporales y no funcionan. Hay una ley natural que dice “a lo que te resistes, persiste”, por lo que si tienes una sensación de privación, acabará apareciendo la necesidad o rebeldía de volver a comer lo prohibido, derrotando al final a tu fuerza de voluntad.

Una motivación fuerte y constante

Por lo tanto, no te propongo una dieta basada en la fuerza de voluntad y en la prohibición. Quiero que creemos y establezcamos una nueva motivación y unos cambios de hábitos diferentes, y mantenerlos y hacer que crezcan porque tú quieres, porque tú comprendes los beneficios y te hacen sentirte y verte mejor. Quiero que te centres en el viaje, no en el destino.

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Mi pelea con mi cuerpo

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Todo empezó cuando cumplí 13 años y comencé a subir de peso. En general pesaba unos 11-12 kg más de lo que peso ahora. Desde esos 13 hasta los 27 años, recuerdo una pelea constante con los kilos extra, obsesionándome por cuánto pesaba o cómo me veía, y sintiendo emociones muy negativas como la baja autoestima, la angustia y la depresión. Así que me decidí a visitar nutricionistas, psiquiatras y psicólogos. Vi todos los habidos y por haber en México, París, Ginebra y Nueva York, probé todas las teorías dietéticas y me leí todos los libros que había en el mercado. A veces, como mucho, lograba bajar un par de kilos, pero al final siempre los recuperaba.

El círculo vicioso era siempre el mismo: iba a ver a una nutricionista, me daba una dieta estricta y restrictiva sin conocerme ni escucharme realmente, seguía dicha dieta sintiéndome triste, y me basaba en la fuerza de voluntad para poder seguir tan dura dieta. En algún momento la fuerza de voluntad se me acababa, dejaba de ver a la nutricionista y volvía a comer lo mismo que comía antes, solo que ahora con más ganas y con un metabolismo más lento que hacía que poco a poco, año a año, engordara cada vez mas.

Con el tiempo esto trajo de la mano problemas crónicos de salud, como la colitis y el síndrome del intestino irritado (IBS), que en su momento me tenía el estomago inflamado todo el tiempo y con mucho dolor, yendo al baño sólo una vez por semana. Total que me sentía mal, hinchada, cansada, sin energía y con dolores, y encima me veía mal en el espejo. Nunca estaba a gusto con mi cuerpo.

Además, por si fuera poco, tenía problemas de acné. Vi a muchos dermatólogos, que me mandaron Roacutan, pero al final nunca se me quitó. También, cuando tenía 25-27 años, me vinieron unos dolores de espalda muy fuertes, de los que ni los doctores ni las resonancias magnéticas llegaron a descifrar sus causas, así que acabé tomando pastillas para el dolor muy fuertes, como la Oxicodona, ya que no podía ni caminar ni dormir. Al final, sumando, tomaba pastillas para el acné, para ir al baño, para el dolor de espalda, para el de cabeza y me sentía muy mal. Mi cuerpo estaba muy intoxicado y lastimado.

MI historia 2

El momento del cambio

Cuando terminé el Master en Relaciones Internacionales en NY, me di cuenta de que los problemas medioambientales que sufre este planeta son en gran parte causados por nuestro estilo de vida y alimentación, y después de leer un par de libros sobre ello decidí que ya estaba harta de nutricionistas, médicos, medicamentos, análisis y demás, que no sólo no me habían mejorado en lo mas mínimo, sino que además hacían que me sintiera cada vez peor.

Ahí fue donde dije “hasta aquí llegué”, y de un día para otro dejé todas y cada una de las pastillas que tomaba y entré a estudiar en el Institute for Integrative Nutrition, también en NY, para ser Health Coach. Poco a poco fui aprendiendo la importancia de la alimentación y de un estilo de vida sano en nuestra salud, peso y bienestar. Conocí a muchos de los profesores del INN, y junto a un grupo de profesionales compuesto por un quiropráctico, naturistas, médicos integrales y sobre todo el Dr. Sarno, junto con la cultura tan fuerte y absorbente de salud que caracteriza y mueve a la ciudad de NY, empecé a aprender y a cambiar mi percepción sobre las dietas y la salud. En resumen, estudié mucho, leí mucho y me rodeé de la gente adecuada en Manhattan .

Al cabo de un año ya pesaba 53 kg (que es lo que peso hoy), la colitis había desaparecido (tras darme cuenta de qué alimentos me estaban inflamando y me provocaban intolerancia), y el dolor de espalda también se fue (tuve la suerte de que el Dr. Sarno me enseñara la conexión que hay entre las emociones y los dolores de espalda, cuello y rodillas). A mis 27 años me sentía mejor que a mis 17, la energía regresó, mi piel se limpió, mis emociones negativas desaparecieron, y aprendí a quererme y respetarme a mí misma, lo suficiente como para cuidarme y tener un estilo de vida sano. Comencé a dormir bien, a tomar zumos y batidos, me convertí en la clienta nº1 de los whole foods market (cadena de supermercados de alimentos naturales y orgánicos), aprendí a cocinar, comencé a hacer ejercicio (amor absoluto por el soulcycle) y mi vida en general cambió, a mejor.

Me volví una apasionada de la salud y del estilo de vida sano. Me puse a estudiar y aprender todo lo que podía sobre el tema (podéis verlo en mi curriculum) y ya no pienso dejar de hacerlo. La cultura de NY y Londres dejaron huella en mí, ya que son ciudades que están liderando una corriente fortísima pro-salud, que poco a poco y de manera silenciosa está tomando cada ciudad de occidente y que, como yo, ha llegado a Madrid, para quedarse.

Doblemente feliz

bea-vestido-rojoPermitidme que le dé las gracias a mi madre y a mi marido, ya que sin ellos y su apoyo no habría logrado mis objetivos. Nunca lo olvidaré. Además, siempre le guardaré un gran cariño a NY, ya que fue mi “maestra” tanto en la parte teórica como en la práctica. Una ciudad que me impulsó a salir adelante, a quererme a mí misma y a adoptar un estilo de vida sano.

Hoy ya llevo 6 años viviendo así, nunca he vuelto a subir de peso (con excepción de las vacaciones, en las que puedo ganar un par de kilos, pero en cuanto regreso a mi manera de alimentarme y de vivir mi cuerpo los vuelve a perder) y la salud se ha convertido en lo más importante para mí. Me siento mejor que nunca, tengo energía, duermo bien, tengo un peso ideal y soy realmente feliz.

Quería contaros mi historia porque conozco a mucha personas que se identifican conmigo, y si consigo ayudarlas y que aprendan lo que yo he aprendido, y sigo aprendiendo, a lo largo de este maravilloso viaje por el mundo de la salud, la belleza y la nutrición, seré doblemente feliz.